Amables amigos… Cada vez que uno escuchaba la frase: ¿Dónde están Perros? y el sonido local el tema: “Perros”, que cantaba cartel de Santa, a todos se nos ponía la piel chinita y sabíamos que El Hijo del Perro Aguayo, Héctor Garza, Halloween, Damián 666 y Mr. Águila, saldrían a acabar con los rivales sin importar que fueran Místico, Dr. Wagner Jr., Atlantis, Último Guerrero, L.A Park, Cibernético, Psycho Clown, Penta 0M, El Hijo del Santo, Negro Casas, Blue Demon Jr. Etc. Sin embargo, esta temible facción llegó a su fin cuando el 21 de marzo de 2015, Pedro Aguayo Ramírez dejó de existir durante una lucha que tuvo en el Centro de Convenciones Fausto Gutiérrez de Tijuana, durante una batalla de relevos sencillos en la que llevaba de pareja a Malik y de rivales a Rey Mysterio y Extreme Tiger. En ese momento, aunque después hubo un intento por otros luchadores de revivir el concepto, Los Perros del Mal desaparecieron.

Ahora, once años después, de una manera intempestiva, de la mano de Daga y con el patrocinio de la Triple A y de la WWE, acompañado por Bronco Nima, un elemento de medio pelo en NXT, Berto, Ángel Garza, sobrinos de Héctor Garza y con Karmen Petrovic intentan revivir y globalizar a la facción de Los Perros del Mal. Pero van a tener que llenar unos zapatotes, porque dice el dicho popular que segundas partes no son buenas, pero les voy a dar el beneficio de la duda. Aunque acá entre nos, si quieren copiar exactamente el concepto y no le dan un giro personal les auguro un fracaso rotundo, pues ninguno tiene la personalidad ni el carisma del Perrito y los Garza no tienen la entrega y las sapiencia de Héctor. El llegar a golpear al Grande Americano como pandilleros y portar la playera de Los Perros del Mal, no significa que eso los hace auténticos perros, pues el carisma no se compra en la tiendita de la esquina. Los comentaristas de Triple A dicen que la gente los recibió muy bien. Eso a mí solo me deja dos reflexiones. Uno, que la gente le aplaudió y ovacionó a la playera no a los luchadores, porque estoy seguro que muchos no conocían ni a Karmen ni al Bronco. La otra es que el público de Triple A es muy voluble, pues cinco minutos antes de la entrada de esta nueva facción, ovacionaron al Grande Mexicano y tras la golpiza que le dieron al gringo, ya estaban aplaudiendo a estos perritos. El slogan de los Perros del Mal dice Dios perdona, los perros no, ahora habrá que esperar si a esta nueva facción no Dios, sino la historia, los perdona y los deja trascender.

Simplemente, no lo entiendo

Resulta que la Triple A nos quiere vender la idea que estos nuevos Perros del Mal está compuesta por grandes integrantes, pero fuera de Daga, que es un triunfador consagrado en este deporte, los demás son luchadores que nunca han sido estrellas ni en México ni en Estados Unidos y la prueba es que Berto y Garza nunca han logrado ser estelares en la WWE. En México, Ángel Garza intentó ser el clon de su tío, pero nunca pudo igualarlo y aunque Berto tiene las bases de su padre Humberto Garza, no ha tenido nunca carisma. En lo personal lo más humillante para estos luchadores fue que hace unos meses el gigante el Oba Femi retó a algún luchador en mano a mano y como nadie salió, éste se metió a los vestidores y como si fueran un par de guiñapos tomó a los Garza y los humilló en el ring, y ahora quieren que sean las grandes estrellas en Triple A, así que, tendrán que trabajar mucho para ver si ésta es la vencida y pueden con este paquetote. En lo que respecta al Bronco Nima, es menos conocido que cuando se descubrió que Kaiser estaba debajo de la máscara del actual Grande Americano. Además, en su empresa NXT, es de los luchadores que no es una estrella, sino un luchador de medio cartel, y de Karmen Petrovic, solo diré que la gente no sabía quién era cuando salió a encarar al Grande Americano.

¿Golpes de Bluetooth?

El 20 de junio pasado en AEW Collison, Místico tuvo una lucha contra Dante Martin en mano a mano y allí se señaló que El Príncipe de Oro y Plata había dado golpes de Bluetooth, que no son otra cosa que mamporros fingidos o marcados, pero que los luchadores que los reciben se duelen como si hubieran sido de a deveras. Yo siempre he criticado ese tipo de fingimientos, porque aquí la lucha libre si es real y si se dan golpes verdaderos, en Estados Unidos, las empresas cuidan a sus luchadores no como atletas, sino como actores de una obra de teatro y eso es casi siempre, por eso no dudo que Místico haya colocado de esas patadas y de esos golpes en esa batalla.

Lo que sí vería mal es que esos golpes los diera en una lucha aquí en México, pues, aunque los nuevos públicos ya se han americanizado en sus gustos, todavía hay gente que nos gusta ver lucha real con llaves, lances y castigos genuinos, sí, esos que son un arte de este deporte y no de esos que se tardan cuarenta minutos en hacer una ejecución.

¿Será que esta nueva camada de los Perros del Mal llegará a ser tan grande, tan odiada, tan querida y tan carismática con la gente y que marcó un hito en la lucha libre, o será solo un elemento mercadológico que la WWE quiere aprovechar para atrapar la atención de los aficionados porque sus funciones cada vez son peores y en unos meses esta facción desaparecerá? Eso solo el tiempo lo dirá.

Ahora, me despido con la frase que me caracteriza, recuerden que la lucha no se crea ni se destruye, solo se transforma.

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