Amables amigos… El próximo lunes 27 de abril la lucha libre se vestirá de manteles largos, pues la Arena México cumplirá 70 años de existencia. Este recinto luchístico, lleno de cultura y tradición, no es solo un espacio donde se lleva a cabo un deporte-espectáculo, sino que es un dispositivo donde sus aficionados viven experiencias, construyen significados en torno a las batallas y reafirman formas de identidad y de pertenencia colectiva. Por eso, en esta ocasión, recordaremos algunos de los pasajes han sucedido en esta siete décadas. En este espacio recordaremos cómo surgió este espacio, el cual fue bautizado por el Dr. Alfonso Morales como la Catedral de la Lucha Libre Mexicana.
La historia de este inmueble arrancó cuando varios empleados de la Arena México se compraron una serie de lotería, pero como algunos de ellos no pudieron pagar la mitad de esos boletos, fueron con Salvador Lutteroth y le dijeron que si él podía quedarse con ella. El empresario lo dudó un poco, pero aceptó, su buena obra le dio frutos al llamado “padre de la lucha libre, ya que esa serie fue el premiado en mayor de la lotería y el dinero que se sacó fue de cinco millones, los cuales dos millones y medio eran para él, con esa lana compró los terrenos de unas viejas vecindades y bodegas abandonadas que estaban ubicadas junto a la antigua Arena México. Con lo que le sobró, envió al arquitecto Francisco Bullman a Estados Unidos para que viera la estructura del Madison Square Garden, pues quería hacer un recinto multifuncional muy parecido a ese.
Así que, el 7 de octubre de 1954 se llevó a cabo la última función de lucha libre en la antigua Arena México (Hoy es el estacionamiento de la actual Arena México),
UNA PRUEBA CLAVE
Durante 2 años se hicieron trabajos de edificación. El terreno del nuevo recinto luchístico sería de más de 12 mil metros cuadrados, se dice que se utilizó la tecnología más avanzada de la época y toneladas de concreto para hacerlo el lugar más seguro para un espectáculo de deporte en México. Pero no todo fue miel sobre hojuelas, pues el entonces regente del Distrito Federal, Ernesto. P. Uruchurtu comenzó a ponerles trabas, ya que él había invertido gran parte del presupuesto de la ciudad en la construcción de Auditorio Municipal (1952), hoy conocido como Auditorio Nacional y no quería ningún tipo de competencia.
El también llamado ‘Regente de Hierro’ ideó una mala pasada para impedir que la Arena México entrara en funciones. Ordenó que se le realizara una prueba de resistencia del cien por ciento, cuando a otros lugares se les hacía al 40 o 50. Dicha prueba consistía en que personal de Obras Públicas colocaran una tonelada de costales en las gradas de la arena por metro cuadrado para ver si resistía el peso. Como excusa dieron que se ponía ese peso para asemejar el que se podía tener si los aficionados brincaban juntos durante las funciones.
Para mala fortuna de Uruchurtu, la estructura de la Arena México aguantó el peso sin ningún problema, pues Luteroth y Bulmam no escatimaron en la calidad de los materiales y diseño, y se siguió con la construcción hasta el final.
A principios de 1956, la Arena México quedó lista para usarse y se puso como fecha de inauguración el 27 de abril de ese año. Se echó la casa por la ventana y con un cartel con 16 gladiadores se volvió a tener una función en el escenario, ahora ubicado en las calles de Doctor Lavista y Dr. Lucio, en la colonia Doctores.
Ese día histórico cuando se inauguró la Monumental Arena México, el regente Uruchurtu, representantes de la iglesia y del medio artístico se hicieron presentes en ese lugar. El encargado de inaugurar fue el luchador Firpo Segura, quien rompió una botella de champagne en uno de los postes del ring, como si se tratara de una gran embarcación.
En la batalla estelar estuvieron los técnicos Blue Demon y su maestro Rolando Vera contra los rudos El Santo y El Médico Asesino. Ese día entraron 17,768, es decir, esa noche “La arena estuvo de bote en bote”, como dice la letra de la canción: “Los Luchadores”, que interpreta el Grupo África.
Al otro día, el 28 de abril de 1956, la Arena México tuvo su segunda inauguración, pero ahora para las funciones de boxeo, el cómico Mario Moreno Cantinflas fue el encargado de estrellar la botella de champagne en el poste. Esa noche, en la pelea estelar, el mexicano Ricardo ‘Pajarito Moreno derrotó al cubano César Suárez en 4 episodios.
Fue así como se comenzó a escribir la historia de este gran recinto en el que se han vivido muchos episodios increíbles y que mucha gente recuerda y que han quedado en el corazón y la mente de sus seguidores.
SANTO VENCE AL GLADIADOR
El primer combate que llamó poderosamente la atención en este recinto sucedió el 21 de septiembre de 1956 durante el aniversario número 23 de la lucha libre. Esa noche se llevó a cabo la primera batalla de apuesta en este nuevo escenario.
Santo, el Enmascarado de Plata tuvo uno de sus primeros grandes retos, pues enfrentó al Gladiador, uno de los gladiadores más queridos en ese tiempo, quien tenía una técnica depurada y un conocimiento de lucha olímpica, pues había participado en Juegos Panamericanos.
Luego de casi una hora de batalla, El Plateado se llevó el triunfo, con lo que el Gladiador se despojó de su tapa y se dio a conocer el rostro de Luis Ramírez.
VETAN A LAS MUJERES
La segunda anécdota se dio en 1935 cuando se presentaron por primera vez las amazonas del ring y los primeros nombres que se escucharon fueron los de las estadounidenses Teddy Meyers, Mae Steins, Katherine Hart y el de la mexicana Natalia Vázquez, entre otras. Cada vez llamaba más la atención la lucha entre féminas, pero en 1954 el entonces regente del Distrito Federal (hoy Ciudad de México), Ernesto P. Uruchurtu en complicidad con Rafael Barradas Osorio, entonces secretario de la Comisión de Box y Lucha Libre del Distrito Federal, Luis Spota, presidente de la Comisión, y José Fernández Bustamante, jefe de espectáculos del DF decidieron no permitir la lucha femenil en la capital.
La razón por la que no querían que las gladiadoras estuvieran en el Distrito Federal fue que decían que era denigrante ver golpearse a dos mujeres y que ese era un mal ejemplo para sus hijos e hijas que las veían y que eran un ejemplo para ellas.
El veto terminó hasta 1986, cuando Salvador Luteroth hijo y Antonio Peña, en ese entonces gente del Consejo Mundial de lucha libre, incluyeron batallas de mujeres en las llamadas luchas de regalo o preliminares.
LOS EXÓTICOS
A principio de la década de los ochenta, la Empresa Mexicana de Lucha Libre creó un personaje llamado Gardenia Davis, quien salía a la arena perfumándose, vestido con una bata brillosa y con un sombrero estilo pachuco, pues los dueños de la Arena México querían que lo vieran como un Dandi, pero como caminaba muy “finito” y repartía gardenias a las damas, la gente le gritaba maricón. El 21 de agosto de 1941 fue su debut en la Arena México. Este hombre llamado Dizzy Davis salía acompañado de su valet (acompañante), quien le ayudaba a perfumarse y a penarse su blonda cabellera. Después de Gardenia Davis han desfilado otros como: Gorgeous George, Lalo el Exótico, Adorable Rubí, Bello Greco, Sergio el Hermoso y Máximo, quienes eran gladiadores heterosexuales representado el personaje de exótico, incluso algunos de ellos hasta bigotes usaban. Sin embargo, en la década de los ochenta en la Arena México llegaron otros como: Baby Sharon, Casandro, May Flowers Rudy Reyna, Polvo de Estrellas y, sobre todo, Pimpinela Escarlata, quienes se declararon homosexuales y ya salían vestidos totalmente de mujeres. Actualmente están Dulce Gardenia, Dulce Canela, Mamba, Jessy Ventura y Diva Salvaje.
TRIANGULAR DE LA MUERTE
En la década de los setenta, la Arena México tuvo más eventos luchísticos impresionantes. La gente volvió a ser un lleno cuando a principios de septiembre de 1977 se anunció que el aniversario 77 de la implementación de la Lucha libre en México se llevaría un festejo doble. Esto debido a que habría un triangular de máscaras entre Fishman, El Cobarde y Sangre Chicana. El sorteo se llevó a cabo en el ring y la suerte puso al Veneno Verde y al Pocho Maldito, dos rudos, que aparte era amigos, en una batalla de máscara contra máscara, cuando ellos querían agarrar al técnico al dos contra uno. Ese 23 de septiembre, el rudo verde y el Pocho Maldito se jugaron la tapa. Esa noche se dio a conocer el rostro de Andrés Durán Reyes, quien años después sería uno de los rudos más temibles.
Ocho días más tarde, es decir, el 30 de septiembre, Fishman enfrentaría al Cobarde en el cierre de ese triangular y el ‘Gran Pez’ se volvió a llevar el triunfo y dejó sin incógnita a Miguel Ángel Delgado. Cabe destacar que nunca en la historia del coso de la colonia de los Doctores se ha vuelto a dar un triangular de máscaras, donde 2 de sus participantes pierdan su incógnita.
NI TRES SISMOS PUDIERON CON ELLA
Tres fenómenos naturales han azotado la capital de México desde que la Arena existe. El primero fue el 28 de julio de 1957. Su magnitud fue de 7.8. Ese sismo se dio sólo un año y tres meses después de su apertura y aunque esa vez hubo muchos destrozos en el entonces Distrito Federal, entre ellos la caída del Ángel de la Independencia, la Arena México no sufrió ningún raspón. Otra prueba de fuego para las entrañas y estructura de la Arena México llegó el 19 de septiembre de 1985. Como es de todos bien sabido a las 7:19 de la mañana un sismo de 8.1 grados en la escala de Richter sacudió la Ciudad de México dejando el centro de la capital hecha pedazos. Sin embargo, la Arena México, que estaba a 2 días de cumplir 29 años de existencia, no sufrió daños en su estructura, aunque tuvo que cerrar durante 4 meses para que se hiciera una revisión minuciosa. El último se dio el 19 de septiembre de 2017. Su magnitud fue de 7.1. En esa ocasión, la Arena México sirvió como centro de acopio de víveres para damnificados y sólo cerró 15 días para corroborar que no hubiera algún daño material.
LA NOCHE DEL GUITARRAZO
Luego de aquella lucha entre el Santo y Black Shadow en 1952 en la Coliseo, no se había presentado otra con tanta expectativa como la batalla de apuesta entre El Rayo de Jalisco Jr y Cien Caras. Este combate levantó mucho morbo porque llevaban cinco años de rivalidad y parecía que no se iba a llevar a cabo, pues eran realmente amigos antes de la traición.
No obstante, El 21 de septiembre de 1990 estos dos luchadores tapatíos estaban frente a frente ante una Arena México llena hasta los topes y con un sobrecupo, pues decía que, en lugar de las 17, 678 almas, había casi 25 mil dentro del recinto y otros 6 mil afuera.
Cien Caras fue el primero en llegar al cuadrilátero. Entonces, subió un mariachi para entonar “El Son de la Negra” y darle la bienvenida al Rayo, al ver eso, El ‘Dinamita’ mayor le arrebató una guitarra a uno de ellos y se la estrelló en la cabeza a su rival, cuando se intentaba trepar al ring.
Sin embargo, el hijo de Max Linares se repuso y le arrebató la tapa al mayor de Los Hermanos Dinamita. Esa noche se dio a conocer que Cien Caras era Carmelo Reyes. En torno a esa batalla se dijo que la gente comenzó a pelearse dentro la arena y que eso ocasionó que una de las bardas que había en la zona de balcones se cayera y que 7 personas resultaron heridas.
Fue tanto el alboroto que hubo por la caída de ese muro que varios medios de comunicación de la época intentaron ingresar para sacar su nota, pero no se les dio el acceso. Jacobo Zabludosky, quien realizaba en vivo su programa de 24 horas llegó a la Arena.
Según versiones de vendedores y público, que estaban afuera del recinto, dijeron que el comunicador al no poder entrar, sembró la información, se quitó los zapatos y comenzó a grabarlos colgados en las afueras de la Arena diciendo que eran de algunas víctimas.
SE ECABECHÓ A 2 GALLOS
El 8 de marzo de 1991 la Majestuosa Arena México tuvo otro evento digno de recordar. Se llevó a cabo la lucha de máscara contra máscara entre el Gallo Tapado y Fuerza Guerrera, que dicho sea de paso eran maestro contra alumno.
Esa noche el Mosco de la Merced salió primero al ring y dijo durante esa semana que estaba muy enojado con su rival porque le quería quitar el cinturón nacional welter que tenía y, sobre todo, porque las últimas 5 o 6 luchas se las había ganado. Por eso, cuando lo vio entre los pasillos corrió a enfrentarlo. El Gallo Tapado llevaba en brazos un gallito blanco. Fuerza Guerrera se lo arrebató y lo utilizó como si fuera un chicote y le dio tres ‘gallazos’ en el cuerpo.
El animalito cayó al piso le costó levantarse y fue ayudado por el personal de la Arena México, fue llevado a los vestuarios y la lucha siguió hasta que Fuerza Guerrera destapó a su rival llamado Rosalio Hernández Márquez.
Años después, don Rosalio comentó que la osadía de Fuerza Guerrera de pegarle con el Gallo le salió muy cara al gladiador de La Merced, pues tuvo que pagar un millón de pesos por ese animalito murió.
“Fuerza Guerrera pagó un millón de pesos porque ese gallito pertenecía a la Universidad. Además, lo multaron por haber maltratado a un animal”, destacó el Gallo Tapado.
LOS MINI ESTRELLAS
La historia de la lucha libre y de la Arena México no puede estar completa sin mencionar a las mini súper estrellas. El 10 de agosto de 1992 de la mano de Antonio Peña y Francisco Alonso Luteroth surgió el primer grupo de gladiadores con menos de 1.50 de estatura.
Los primeros diez personajes que surgieron en la Catedral de la lucha libre fueron: Mazakrito, Pequeño Pierroth, Pequeño Tritón, Mascarita Mágica, Último Dragoncito, Aguilita Solitaria, Cicloncito Ramírez, Pequeño Jaque Mate, Platita, y Gargolita.
PANTALLAS EN LA CALLE
El 3 de abril de 1992 la lucha libre en la Arena México tuvo un boom gracias a la televisión. Ese día se llevó a cabo una lucha de máscara contra máscara entre el mexicano Blue Panther y el estadounidense Love Machine.
La rivalidad entre estos gladiadores fue más allá de lo deportivo. Todo comenzó a inicios de ese año, cuando ‘La Máquina del amor’ le rompió la tapa a Panther, quien unos años antes había dicho que no le gustaba que le tocaran su tapa, pues era lo más preciado que tenía.
La respuesta de ‘La Pantera Azul’ fue lastimarle la rodilla casi hasta fracturarla. El estadounidense debió usar muletas durante unas semanas y un día que se presentó en la Arena para disculparse con el público por no luchar, Blue Panther se apareció en el ring y le metió su rodilla entre las butacas, por lo que el gringo tuvo que utilizar bota ortopédica por un tiempo.
Meses después, cuando el Blue participaba en una capsula de Televisa Deportes en el Emiciclo a Juárez, Machine se apareció y le hizo un martinete en el piso, que llevó al mexicano a descansar un mes por su lesión.
Esto llevó a que se firmara una lucha por las incógnitas y fue el 3 de abril que la gente al estar tan intrigada por el combate hizo una entrada de 18 mil personas y otras 5 mil se quedaron sin boleto, pero afuera de la arena.
Para que la gente de la Arena México no sufriera algo parecido a lo que sucedió en la batalla del Rayo de Jalisco Jr contra Cien Caras, decidieron colocar pantallas gigantes afuera de la Arena y en el estacionamiento para que los aficionados no dieran portazo y disfrutaran de la batalla.
Con mucha emoción vieron como esa noche Love Machine perdiera su tapa en dos caídas al hilo, debido a que el norteamericano le hizo un martinete (golpe prohibido) al mexicano, por lo que quedó descalificado. Lo que alegó Artur Barr, nombre real de Machine, fue que no sabía que en México no se podía dar ese Martinete. Fue así que la Arena México albergó un evento tan grande y evitó con un par de pantallas lo que pudo ser una tragedia.
¿LUCHA ENTRE HERMANOS?
Algo insólito que se vivió en la Arena México se dio el 31 de marzo de 1995. Por primera vez en la historia, este recinto fue testigo de una batalla de apuestas entre hermanos, sí, el Brazo, Brazo de Oro y Brazo de Plata tendrían un combate de cabelleras. En ese triangular no había bandos. Cada uno estaba en una esquina y el primero que eliminara 2 contrincantes de manera consecutiva se llevaría el triunfo. Quien lo logró fue el Super Porky. al vencer a sus dos carnales: Primero eliminó al Brazo y luego al Brazo de Oro. Al final, Jesús Alvarado Nieves fue el hombre que perdió la batalla ante su hermano Juan. Después de ese triangular entre fraternos, jamás se ha visto en los muros de la arena un duelo entre hermanos. Ese encuentro en la Arena México entre los Brazos causó furor y un eco internacional, pues el 18 de agosto de ese 1995 en el Korakuen Hall de Japón, el Brazo de Oro, Brazo de Plata y Súper Brazo enfrentaron en relevos australianos al Brazo Cibernético, Brazo de Platino y el Brazo, una auténtica batalla entre los Hermanos Alvarado Nieves.
LA BATALLA DEL SIGLO EN PPV
El 17 de marzo del 2000 en la función ‘Homenaje a 2 Leyendas’ se vivió en la Arena México la lucha del Siglo. Una auténtica guerra entre el ídolo del CMLL Atlantis y el Villano III, uno de los gladiadores independientes más emblemáticos del Toreo de Cuatro Caminos.
Esta rivalidad tenía muchos años, pero en 1999, llegó a una primera lucha de apuestas, pero en una batalla de relevos increíbles donde La Pantera Rosa y el Ídolo de los niños hacían equipo para enfrentar a Shocker y Mr. Niebla.
La pareja que cayera se enfrentaría por las tapas y esa noche El Villano venció a Niebla y la lucha de estos dos ídolos tendría que esperar, aunque se programó para un año después.
Fue tanta la expectación que causó esta batalla que no se llevó por televisión abierta, ya que el CMLL la ofreció como el primer PPV (pago por evento) de lucha libre y realmente valió la pena adquirirla.
Esa noche hubo drama, pues el Villano dio un tope contra Atlantis que les causó un corte a ambos luchadores en la ceja y el pómulo. El Ídolo de los niños estuvo a punto de perder porque su herida sangraba profusamente y el duelo estaba pactado sin empate y sin indulto. Además, hasta ese momento era la lucha de apuesta más larga en la historia, ya que se pactó a una sola caída y ésta duro 25 minutos y 28 segundos.
Al final, con una ‘Atlántida’, Atlantis derrotó al Villano III, quien dijo llamarse Arturo Díaz Mendoza y fue su padre, Ray Mendoza, comisionado de la batalla, quien le quitó la tapa ante una afición en la Arena México que lloraba la derrota de su ídolo.
EL COVID VS. LA LUCHA LIBRE
Debido a la llegada a México del Coronavirus, la Arena México decidió suspender sus funciones. La última que se llevó a cabo con gente se dio el 20 de marzo de 2020.
Luego de 5 meses sin celebrar funciones, el CMLL decidió regresar a la actividad con un cartel de superestrellas, pero sin público en las gradas.
Tras 434 días sin tener afición, la Arena México recibió el permiso de las autoridades sanitarias de nuestro país para abrir las puertas a la afición, pero sólo a 500 personas.
Cabe recordar que la Catedral de la Lucha libre mexicana sólo había cerrado sus puertas tres veces antes de que llegara el Covid-19. La primera fue en 1985, con el sismo de 8.1 grados en la escala de Richter. Cerró de septiembre a diciembre de ese año.
En 2009, fue la segunda vez, debido a la pandemia de la Influenza y sólo cerró durante 2 semanas y la tercera por el terremoto de 2017 de magnitud 7.1 y también se quedaron sin funciones durante 15 días.
Ahora están muy cerca de tener el 100 por ciento de la afluencia de público, pero eso lo designarán las autoridades sanitarias. Hoy en día están a un 70 o 75 por ciento de su capacidad.
No cabe duda que la Arena México es uno de esos recintos que ha tenido momentos históricos inolvidables. A lo largo de sus 92 años que tiene la lucha libre en nuestro país este recinto ha superado fenómenos sociales, caprichos políticos, virus mortales y hasta la reestructuración del inmueble.
Hoy la Catedral de la Lucha Libre Mexicana no es el más moderno, pero sí es uno de los más seguros recintos de espectáculos y deportes que hay en México y en donde se está viviendo una adaptación a los nuevos procesos de la globalización
¿Será que la Arena México seguirá siendo la Catedral de la Lucha Libre Mexicana, o llegará otro recinto que le tumbará su lugar y este recinto quedará en el olvido como ha sucedido con otras arenas del país?
Ahora, me despido con la frase que me caracteriza, recuerden que la lucha libre no se crea ni se destruye, sólo se transforma.





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