Amables amigos… Si algo me da mucho coraje es cuando una persona no cumple lo que promete. Esta frase la digo porque el directivo de la WWE, apodado Triple H, dijo que pese a la compra de la Triple A por parte de la empresa gringa, mantendría en la tres veces estelar la esencia de la lucha libre mexicana y no lo ha cumplido. Vi en redes sociales que mucha gente no entendió, otras personas lo disfrutaron, pero a mí me dio una combinación de nostalgia y tristeza.
Resulta que el sábado pasado en el Gimnasio Olímpico Juan de la Barrera, la Triple A realizó una de sus funciones segmentadas, en la que en la lucha entre el Grande Americano “original” y Octagón Jr. (Golden Magic), el luchador estadounidense se llevó el triunfo gracias a que este personaje le arrancó de manera ilegal la máscara al mexicano, le aplicó una llave y lo venció. Lo indignante fue que la máscara de Octagón Jr. estaba en el centro del ring y en lugar de que el réferi “El Suavecito”, descalificara al gringo, le levantó la mano, cuando este tenía la capucha de su rival entre los dientes.
Para mí, no sé para ustedes amables campeones que leen esta columna, pero más allá de una trampa en una lucha significó que estos tipos de la WWE intentan acabar con la tradición más grande que tiene nuestra lucha libre, que es la máscara, pues en más de 90 años de historia siempre se había dicho que si un luchador le quitaba la tapa a su rival debía ser descalificado por intentar acabar con el misterio y la identidad de un gladiador profesional.
Ahora resulta que de buenas a primeras la W, que en más de una ocasión ha demostrado que este misticismo de las máscaras se lo pasa por el arco del triunfo, quiere acabar con esa tradición y en lugar de que el público lo consigne o se ofenda, aplauden como focas sin tener ninguna conciencia de lo que nos están quitando, no es sólo una máscara, sino la identidad, la cultura y la tradición de nuestra lucha libre mexicana.
Si se trata de que hagan su voluntad, que redacten un comunicado, que anuncien que la Triple A desaparece de manera oficial y que a partir de ese día se luchará al estilo gringo y que todos los luchadores enmascarados del róster de la Tres Veces Estelar se deben quitar su tapa para siempre y san se acabó, y no vendernos la idea de que es una empresa mexicana en la que la lucha libre sigue conservando la tradición mexa. No sean mentirosos ni habladores.
La Cata y el Elemental
Bueno, dejemos los corajes. Lo que sí me dio gusto es que en esa misma función del sábado La Catalina, luchadora que a inicios de esa semana se desligó del Consejo Mundial de Lucha Libre, apareció como “invitada”, en la celebración de no sé cuantos días de Reina de Reinas de Lady Flammer. Ella apareció para echarle a perder la celebración a la campeona, golpeó a las tóxicas y se proclamó como retadora para despojar del título a la gladiadora ruda. Así que no nos extrañe que se haga oficial en cualquier momento que estas dos gladiadoras se vean las caras. Todo apunta a que sea en la Noche de los Grandes, en Monterrey y si no es allí, será en otro escenario igual de bueno.
Acá entre nos, lo que más gusto me dio es que le pintó la cara al CMLL, pues la Seria y Estable desperdicia mucho talento, no les da juego y luego para colmo no quiere que se desarrollen en la tienda de enfrente o en otro lugar. Esta vez la chilena les demostró que el carisma, el talento o lo que tenga la Catalina se impuso a esa opresión.
En lo que respecta al Elemental, primero que nada, debo decir que se me hace un buen luchador, pero el que se haya esperado a que su ahora excompañera y por añadidura su expareja en la vida real, saliera de la empresa, para anunciar que su relación sentimental se terminó hace tiempo, no habla muy bien de él, aunque eso sí es muy al estilo del CMLL, que cuando alguien sale de sus filas intentan que no quede rastro de él y en este caso de ella. Ahora, debo darle un consejo al Elemental, ya que se quedó en la empresa, aproveche la coyuntura y se haga estelar en la empresa de la colonia de los Doctores porque si no, muy pronto bajará en el cartel o de plano se irá a otra empresa porque no la armó. Así que a echarle los kilos y hacerse una estrella. Lo digo sinceramente, es un buen luchador y su personaje me agrada muchísimo.
¡Ah! este fin de semana es la casa de los famosos 42
La semana pasada me adelanté y di a conocer las luchas que me llamaron más la atención de este realitty llamado WrestleMania 42. La verdad, entiendo que los fanáticos de esta empresa estadounidense estén al borde del éxtasis, pero la verdad a mi no se me antoja ver una lucha entre Cody Rhodes ante un Randy Orton cuando sé que un don nadie como Pat McAfee va a ser el que defina la lucha. Tampoco se me antoja un Roman Reings ante CM Punk, cuando sabemos que el samoano se va a llevar la victoria porque dicen algunas voces que será como una despedida simbólica para Punk. Lo peor será ver a un Seth “aburrimiento” Rollins ante un tipo como Gunther, que lo único que sabe hacer es la llave china. Mucho menos un duelo entre el hijo de Rey Misterio ante un Fin Balor, el rival natural de Mr. Iguana. De lo demás no quiero ni hablar, pues hace ocho días di mi punto de vista acerca de ella. La verdad espero que estas funciones den de que hablar por lo bueno de sus luchas y no por lo decepcionante que resulte el evento. De entrada, así pinta, es decir, nada espectacular ni emocionante, bueno, eso digo yo.
¿Será que la lucha libre mexicana perderá su tradición y su esencia en manos de una empresa como la WWE que no entiende lo que es el simbolismo de la máscara para la cultura y la identidad mexicana, o Triple H, Undertaker se asesorarán bien y harán que la Triple A, a pesar de que ya no es una empresa mexicana siga conservando su misticismo, como los empresarios mexicanos lo prometieron a un año de adquirir a la Caravana Estelar? Eso solo el tiempo lo dirá.
Ahora, me despido con la frase que me caracteriza, recuerden que la lucha no se crea ni se destruye, solo se transforma.





Deja un comentario