Amables amigos… Justamente hace ocho días se llevó a cabo el Homenaje a Dos Leyendas del CMLL, que tuvo como un plus enorme la despedida de Don Daniel López El Satánico, un gladiador que no solo es una institución en la Arena México, sino en toda la lucha libre mexicana. El cartel pintaba para ser muy bueno, lo malo es que varias de sus luchas no fueron lo que se esperaba, pero eso lo analizaré más adelante en esta columna.

Quiero empezar dándole un consejo al CMLL, que a la mejor no me lo pide, pero hay les va. Cuando vayan a meter siete luchas en un cartel y no seis como acostumbran, en lugar de iniciar a las 8:30 inicien por lo menos a las ocho de la noche y avisen con tiempo para que la gente llegue puntual y sus funciones no terminen tan tarde.

También me gustaría decirles que cuando hay una lucha de cabelleras, una lucha de máscaras, una lucha homenaje y una lucha donde aparezca su estrella esas deben ser sus cuatro luchas estelares. Todos se preguntarán por qué digo esto. La respuesta es muy sencilla, lo que sucedió es que al poner la lucha de El Hechicero ante Claudio Castagnoli como estelar y la de Místico y compañía como semifinal, la gente en la Arena México comenzó a salirse del inmueble cuando la batalla de tercias entre los Death Riders y el Sky Team finalizó. Es más, en la parte de balcones, donde me ubiqué yo esa noche, se salió mucha afición cuando culminó la batalla entre Blue Panther, El Satánico y Atlantis.

Pienso que ese día el Consejo Mundial cometió un error en el orden de las luchas, pues pese a que a la gente le gusta ver luchadores de la AEW, nunca va a ser más atractiva una lucha de campeonato de tercias o de peso completo, que una batalla de despedida, una lucha de cabelleras, un combate de máscara contra máscara ni mucho menos ver al ídolo de la empresa. El resultado fue que la Arena México, que, por cierto, nunca se llenó, pese a que se dijo que los boletos estaban agotados, lucía con muchos huecos en algunas parte de ring side, preferente y gradas porque la lucha del Hechicero terminó veinte minutos antes de las 12 de la noche.

Desde mi punto de vista si hubieran puesto la lucha de Místico en la estelar, la de Máscaras en la Semifinal, la de El Hechicero en la especial, la de cabelleras en la cuarta y el homenaje del Satánico en la tercera, la gente se hubiera aguantado de principio hasta el fin.

No todas cumplieron

Ahora, si me dan permiso les diré porque no me gustaron todas las luchas. La batalla de relevos atómicos entre mujeres: Zeuxis, Silueta, Valkirya y Lluvia (Las Infernales) ante La Catalina, Persephone, Skadi y La Jarochita, se dio con un ritmo muy lento, los estilos jamás se acoplaron y el que La pequeña tentación se fuera al vestidor antes de que acabara la lucha por un golpe, sacó de onda a las gladiadoras y no supieron como terminar la batalla.

En la Copa Infernal todo estaba puesto para que fuera una gran lucha, pero ni los Guerreros ni los Infernales se dieron con todo, como El Satánico seguramente se los enseñó. No hubo golpe entre compañeros, siempre fue todo muy pasivo y aunque Averno ganó con un foul, fue lo único rudo que hubo en la noche entre estas seis fieras. Aquí destacaré que el mejor luchador del torneo fue Toscano, pues fue el que mejor se movió en el ring, lástima que no se pudo llevar el triunfo.

La otra lucha que no me gustó fue la de Místico, Neón y Máscara Dorada ante Jon Moxley, Yuta y Daniel García, en una batalla sorda, pero lo que se volvió monótono es que Místico ganó con la Mística. Ahora, un punto que no me gustó del Príncipe de Oro y Plata fue que a la hora de salir al combate dejó que sus pupilos Neón y Dorada salieran solos y luego él salió con su canción y, aunque es entendible que esa canción es mercadotecnia y fama para él, en una lucha de tercias se debe mostrar la unión hasta en esos pequeños detalles.

Quiero ver ese máscara contra máscara

Para finalizar la columna de esta semana debo decir que, ya que el Grande Americano y el Grande Mexicano están de picudos, como se dice en el barrio, ya déjense de cosas y firmen los contratos donde pongan en juego la máscara y el personaje. En lo personal me gustaría que lo hicieran en México, pero que fuera una función de la WWE o Worlds Collide, porque si se hace en Triplemanía, me voy a tener que esperar tres semanas después de que sea la batalla para verla por Fox u otra plataforma.

¿Será que el CMLL entenderá que a su afición todavía le gustan más las batallas de apuesta antes que los campeonatos, por muy prestigiosos que sean los campeones y los retadores, o seguirán sirviendo más a sus socios comerciales, aunque la gente se desespere y se salga de la arena antes de tiempo? Eso sólo el tiempo lo dirá.

Ahora, me despido con la frase que me caracteriza, recuerden que la lucha no se crea ni se destruye, solo se transforma.

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