Amables amigos… a todos nos queda muy claro que el reglamento de competencia que existe en nuestra lucha libre mexicana tiene diversas interpretaciones, según la empresa y las luchas que lo hacen valer. Eso quiere decir, que urge que haya una revisión exhaustiva a nivel nacional sobre las reglas que rigen la lucha libre, pero como decían en un promocional, esa es otra historia y ya lo analizaré en otra columna.
El tema de hoy es muy sencillo, me queda claro que la lucha libre ya está totalmente turistificada y tiende a globalizarse, debido a que este fenómeno se está dando en este deporte espectáculo en otras partes del mundo. Pero ni tanto que queme al santo, ni tanto que no le alumbre. Es decir, que es bueno que esta disciplina tan tradicional y cien por ciento mexicana se internacionalice, pero lo que nunca se debe modificar son las reglas que rigen y han regido a estos gladiadores cuando suben al ring. Desde mi punto de vista, si esto ocurre, se va a perder parte de la identidad que tienen las batallas con los aficionados que la siguen cada semana en su arena, gimnasio o recinto favorito.
Pero ustedes dirán, por qué el profe Esquivel sacó esta verborrea. La respuesta es muy simple, porque a últimas fechas he visto que en las batallas en la Arena México han dejado de lado, algunos detalles de las reglas que preocupan, y todo porque se quieren adaptar o quieren complacer a sus socios comerciales (AEW, NOAH, MLW, NAPL, etc.). Hoy en este espacio trataré de explicar lo que inexplicablemente ha cambiado en el CMLL.
El jueves de esta semana uno de mis alumnos me preguntó que cuál era la forma en que se rendían en los relevos australianos y yo le dije: ‘Hay tres formas, rendir a los tres elementos, rendir a dos de los tres o rendir al capitán”, pero ahora resulta que en el Consejo Mundial de Lucha Libre ya se determinó que no hay capitanes, algo que desde hace décadas formaba parte del reglamento y solo porque los luchadores y empresas gringas, japonesas y ahora canadienses, no están acostumbradas y no estilan ese tipo de rendición se decidió quitar al capitán, situación que no suena tan grave, pero que a los aficionados que van a la Arena México o Arena Coliseo los confunden y luego por eso no se entienden los finales de cada batalla.
El segundo punto son los conteos que hace el réferi cuando los luchadores se encuentran abajo del ring. El reglamento dice que en México la cuenta debe llegar a 20, y si ya no sube ninguno de los participantes, se marca empate, si sube uno, gana el que sube y si ambos suben, continúa la batalla, pero desde que el CMLL tiene esos convenios, los conteos, cuando hay luchadores foráneos, es sólo de 10 segundos como se estila allá.
Eso no es lo peor, pues hay otro detalle que cuando yo lo vi, que llevo 42 años viendo lucha, no entendí, y lo he visto en el CMLL como en Triple A. Resulta que cuando hay un mano a mano y ambos luchadores quedan con los hombros en la lona, el réferi debe tomar las manos de ambos gladiadores, levantarlas, dejarlas caer y si a la tercera no responde se da por terminado el combate por detención técnica o por nocaut, pero ahora el tercero sobre la superficie, cuando están tirados en la lona, pero se mueven, comienza a contar y eso no esta en nuestro reglamento, bueno, por lo menos nunca vi que en la Comisión de Lucha Libre de la Ciudad de México anunciaran un cambio de regla, pero lo más curioso es que así se estila en otras empresas, aquí nunca se hacía eso.
Hay otro detalle digno de comentar, no es tan grave como el anterior, pero debo de decirlo aquí. Hace dos décadas era impensable que las luchas en el CMLL fueran a una caída y mucho menos en match relámpago. Ahora, por lo menos tres de esas batallas de sus distintos carteles son a una caída y/o con límite de diez minutos. Esto también se lo debemos a que en Estados Unidos, Canadá y Japón se estilan batallas de ese estilo porque excusan que no quieren aburrir a su afición, pero la verdad, pienso que varios de los luchadores de esas empresas no aguantarían tres caídas de 15 minutos cada una o una batalla completa de media hora con ese estilo.
Algo que sí me indigno fue lo que sucedió en la batalla de campeonato entre Lee Morarty y Xelhua por el campeonato de la MLW, en la Arena Coliseo. Fue una batalla a una sola caída, pero lo malo es que Morarty ganó haciendo un castigo ahorcando al mexicano en las cuerdas. Yo, que estaba en la grada, grité que era una trampa, pero el réferi, El Güero Noriega, le dio el triunfo al gringo. Después me enteré que esa batalla se rigió bajo las reglas de la MLW, en la que un luchador sólo puede tocar dos o tres veces la cuerda para romper un castigo y después de eso, ya se pueden rendir usando las cuerdas. Si esa regla se aplica en esa empresa, es raro, pero muy suya, aunque el campeonato haya sido de la empresa estadounidense, las reglas deben ser mexicanas porque se llevó a cabo en México y en la Arena Coliseo, o por lo menos el anunciador debe aclarar eso para la gente que está en la arena y esa noche no lo hizo nadie.
¿Será que la lucha libre mexicana y en particular el CMLL y la Triple A, con tal de quedar bien con sus socios y dueños modificarán el reglamento de competencia para facilitarles la existencia a los gladiadores extranjeros, o recapacitarán y harán que los foráneos se adecuen a nuestras reglas y sea una lucha más equilibrada y menos benéfica para los visitantes? Eso sólo el tiempo lo dirá.
Ahora, sólo queda despedirme con la frase que me caracteriza, recuerden que la lucha no se crea ni se destruye, solo se transforma.





Deja un comentario