Amables amigos… Para nadie es un secreto que las batallas de apuesta en la lucha libre es uno de los puntos distintivos y tradicionales en la lucha libre mexicana. También es innegable que con la venta de la Triple A a la empresa WWE esa emoción y pasión se han perdido un poco, pero en otras empresas o promotoras como The Crash, El CMLL, entre otras, siguen promoviendo estas batallas, que son las que más llaman la atención al verdadero aficionado del también llamado Deporte de los Costalazos.

Para muestra sólo hay que ver lo que sucedió esta semana, en donde el gladiador exótico Mamba, pese a todos los pronósticos, perdió su larguísima cabellera ante un Demonio Infernal, quien era uno de los favoritos para perder la melena en ese combate en Tijuana.

Este tipo de batallas son las que vale la pena ver, pues ambos se quedaron como finalistas en una lucha donde también intervinieron los gladiadores Texano Jr., Rey Escorpión e Hijo de Rey Misterio. Siempre ver a dos estrellas con melenas largas y que gozan con el odio o el gusto de los fanáticos frente a frente, causará revuelo, emoción y morbo por ver quién es el que pierde sus greñas.

Sólo hay que recordar batallas como la del Hijo del Perro Aguayo ante su compadre Héctor Garza, dos elementos que ya se nos adelantaron a la arena celestial y que, en ese entonces, lucían sus melenas hasta el piso.

Otras batallas clásicas de cabelleras fueron las que escenificaron el Dandy y El Satánico. Fueron seis veces, donde los rizos del Roberto Gutiérrez Frías cayeron al piso y las greñas lacias de Daniel López, también tocaron la lona de la Arena México. El balance fue 4 triunfos para el gladiador técnico y 2 para una de las leyendas vivientes de este deporte.

En este año, el Consejo Mundial ofreció una lucha de cabellera contra cabellera entre El Felino y Rey Bucanero, que, aunque todos sabíamos que no iba a ser el enfrentamiento estelar, pues ambos ya son un par de veteranos y ya no tienen la velocidad y la agilidad de antaño, ofrecieron una batalla digna de recordar. Primero, porque sus melenas estaban muy largas y en segundo lugar porque nunca nadie había empatado en un aniversario en una lucha de cabellera contra cabellera y ambos tuvieron que dejar las mechas en el centro del ring.

Pocas Máscaras

En lo que respecta a las batallas de máscara contra máscara el CMLL tampoco ha sido despilfarrador en ese sentido, pero sí ha ofrecido combates que seguramente en algunos años serán recordados por los aficionados de este deporte.

En este 2025, la más recordada será la del Aniversario 92 de la instauración de la lucha libre en México donde Esfinge le quitó la tapa al Valiente, un gladiador que tenía más de 20 años como profesional.

La otra es la que sucedió en la función Homenaje a Dos Leyendas, donde Zandokan Jr. Se convirtió en un estelarista de la empresa al quitarle la tapa al que comenzaba a convertirse en su rival del momento, Star Jr, quien no tuvo los recursos para llevarse el triunfo y ahora sin su máscara está buscando mantenerse en turnos estelares en la empresa, aunque con la llegada de varios jóvenes le está costando trabajo hacerlo.

Tal vez la más polémica ha sido la absurda batalla de máscara contra campeonato entre MJF y Místico, en un duelo que fue inédito, pero que desde mi punto de vista no fue nada interesante, pues, aunque soy defensor de que son pocas las luchas que ya se sabe el resultado antes de tiempo, en ésta, ya sabíamos todos que El Príncipe de Oro y Plata no iba a dejar su incógnita en esa lucha. Eso me hizo recordar como hace unos años atrás, en la Arena México se sentía esa misma sensación, cuando el propio Místico, se jugó la máscara contra la melena del Negro Casas, cuando el luchador enmascarado estaba en su apogeo.

En el plano independiente talvez una de las batallas más recordadas es la que se celebró en la Arena Ciudad de México, en la cual El Hijo del Santo, en su gira de despedida, le quitó la máscara al Misterioso Jr. Una batalla en la que estuvieron involucrados LA. Park, Fuerza Guerrera y Último Dragón.

Mi última reflexión será en torno a que las empresas mexicanas comienzan a darle mayor importancia a los Campeonatos que a las luchas de apuestas, pues eso es lo que más les interesa a sus socios extranjeros como WWE y AEW, pero allí se debe tener mucho cuidado, porque en nuestro país ya cualquier juan de las pitas es campeón. Aquí se acabó que los mejores elementos de cada peso y de cada empresa portaban el cetro y que los rivales número uno eran los que se ganaban la oportunidad de destronarlos. Hoy las empresas designan a sus cuates o a los luchadores de moda, e incluso, algunos en sus programas oficiales anuncian las batallas de apuesta o de cinturones. Eso debe cambiar para que los campeonatos vuelvan a tener el brillo de otras épocas.

¿Será que las empresas mexicanas se olvidarán de las luchas de apuestas y dejarán morir una tradición que le pertenece a los aficionados y a la tradición de nuestra lucha libre, o buscarán quitarles peso a las luchas titulares y hacer batallas de apuesta más seguido? Eso solo el tiempo lo dirá.

Ahora, yo me despido como me caracteriza, recuerden que la lucha no se crea ni se destruye, solo se transforma.

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