Amables amigos… El próximo lunes, se cumplirán 6 meses de que la WWE adquirió a la Triple A. En este medio año, sólo se han visto cambios en las cuestiones de producción del show, porque en lo luchístico, desde mi punto de vista, no se ve nada diferente y, por el contrario, hay algunas cosas que han cambiado para mal.
Una de mis preocupaciones es que Triple H no ha cumplido con lo que dijo cuando compró la empresa, es decir, que respetaría la esencia mexicana. Esto lo digo, ya que luego de este tiempo que la “W” tiene el poder de Triple A, ya no hemos visto alguna insinuación de luchas de apuesta y, aunque estas batallas no se dan en maceta, rivalidades como la de Abismo Negro con el Fiscal se están enfriando, esto sin contar que los luchadores tampoco entran en algún pique que nos haga pensar en un combate en ese sentido.
Otro punto que debe interesarle a los seguidores de la Caravana Estelar es que han dejado de ser justamente una caravana. Desde que la WWE es la mandona, casi todas sus funciones se han celebrado en el showcenter, en el Juan de la Barrera y algunas veces en Guadalajara, Monterrey, Aguascalientes y San Luis, pero para el sur y otros lados, ya no han viajado.
Una situación que todavía no nos queda muy clara, es si la AAA será un verdadero territorio de desarrollo de la WWE, o de plano, servirá sólo para darle un espacio a los luchadores que no estén ocupando ni en NTX ni en sus funciones estelares de RAW o de Smackdown.
El trato que les han dado a los veteranos que hay en la empresa causa polémica, pues mientras que a la mayoría de ellos como Cheesman, Charly Manson, El Negro Casas, entre otros, ya no hay cabida para ellos, otros, como Pimpinela Escarlata, o Cibernético, los ocupan como rellenos en sus funciones y eso porque son adorados y añorados por la afición.
La siguiente preocupación es ver que si el que gladiadores como Pagano, Psycho Clown, Mr. Iguana y Octagón Jr. hayan tenido apariciones en las funciones de la WWE, quiera decir que sea el comienzo de la invasión de luchadores mexa a este empresa gringa, o Triple H sólo lo hizo como cuando adquieres un producto nuevo y después lo olvidas cuando pasa de moda.
Una de las grandes incógnitas será ver si los Worlds Collide, función donde los luchadores mexicanos se mezclan con el talento extranjero en plazas gringas, se realizarán con frecuencia o, de plano, se harán una cada seis meses como se hacen las funciones de boxeo. Si esto último se cumple, será un retroceso para la lucha libre mexicana, porque lo interesante era ver los talentos mezclados en tierras mexicanas y en tierras estadounidenses.
Hay un punto que debe preocuparnos en demasía. Resulta que luchadores como Andy Panda, Radioactivo, Garra de Oro, Colmillo de Plata o Andrómeda, son jóvenes que comenzaban a ser reconocidos por la gente y sus carreras parecían despuntar, pero desde la llegada de la WWE ya no los hemos visto programados en las carteleras. Aunado a eso, la Triple A tenía por costumbre, traer luchadores independientes para meterlos a sus funciones para ver si pegaban y ya después darles un contrato. Hay que recordar a Arez, Aramis, Taurus, etc. Y ahora, ya no hemos visto a ninguno de esos gladiadores, por lo que se ha empobrecido el staff de respaldo de la Caravana Estelar.
Lo que sí hay que ver es si con el paso del tiempo veremos a las grandes estrellas de la empresa gringa como Seth Rollins, Roman Reings, Randy Orton, Cody Rhodes, etc., en el Juan de la Barrera o en la Arena Ciudad de México mezclados con luchadores de la Triple A, o nos seguirán mandando luchadores de medio pelos como Omos, Otis, Finn Balor, entre otros, solo para hacer presencia y para que digan que realmente hay una fusión de talentos, cuando sabemos que no la hay.
Otra cosa que nos han quedado a deber es que le pongan más ganas al talento femenil, pues hasta ahora sólo han mandado a Lola Vice, Roxanne Pérez, Raquel Rodríguez y Natalya para luchar con las Tóxicas y Faby Apache, pero no hemos visto a nadie el róster mayor de las chicas estadounidenses. Tampoco henos visto a Lady Shani, Dalys o Chick Tormenta.
Lo mismo sucede con las categorías minis y con los exóticos, pues sólo están Mascarita Sagrada, Micromán y Mini Abismo Negro y mientras por los exóticos sólo aparece Dulce Canela o Pimpinela Escarlata. Algo que no beneficia a nuestra lucha libre.
¿Será que la WWE buscará mejorar a la Triple A en los siguientes años y la llevará a un nivel que sea reconocida como una de las mejores empresas o, sólo será su juguete en turno y al final no destacará ni su marca ni sus luchadores? Eso solo el tiempo lo dirá.
Ahora, me despido con la frase que me caracteriza, recuerden que la lucha no se crea ni se destruye, solo se transforma.






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