Amables amigos… Si bien es cierto que he dicho en repetidas ocasiones que El Hijo del Vikingo no es santo de mi devoción, también he asegurado que es uno de los mejores gladiadores en su estilo, pero hoy lo que me gustaría decir es que de manera literal la gente le está pidiendo a gritos que cambie de bando, pues a la afición no le cayó nada bien que los directivos de la Triple A le regalaran el Megacampeonato para poder correr a Alberto, El Patrón, otro de esos antihéroes que le cae muy bien a la gente.
Desde mi particular punto de vista, El Hijo del Vikingo está en el momento exacto para cambiarse de esquina, pues el ser odiado por la gente es algo, que, aunque parezca increíble, muy pocos consiguen en la actualidad, y eso sería muy bueno para levantar su carrera, ya que, si sigue del lado de los científicos, podría venirse abajo su carrera, debido a que cada vez hay más luchadores que tienen estilos muy similares a él. Además, si quitamos a Thor, el dios del rayo, no conozco a ningún vikingo que sea bueno. Otro punto a su favor es ese atuendo que se carga, su cara del malo de la película que tiene, y si pule su estilo, ( más agresivo, deportivamente hablando), seguramente será uno de los mejores en el encordado.
Para que el Hijo del Vikingo se termine de animar, le voy a poner unos ejemplos que se han dado de luchadores que han sido buenos como técnicos, pero que, en el bando de la maldad, su trayectoria se fue exponencialmente para arriba.
Tal vez uno de los más famosos fue Cien Caras, un luchador tapatío que inició su carrera en el bando técnico y, pese que era un buen técnico a secas, su carrera se fue para arriba, cuando comenzó su rivalidad con su hasta entonces pareja luchística, El Rayo de Jalisco Jr. y aunque perdió la máscara ante este rival, el nacimiento de Carmelo Reyes lo llevó a los cuernos de la luna y hoy es uno de los mejores villanos de la historia de la lucha libre.
Otro grande fue y es El Hijo del Perro Aguayo, quien inició en el bando de la bondad, debido a que su padre, El Perro Aguayo, estaba en esa esquina. Las hazañas del Perrito como científico fueron buenas, entre ellas, quitarle la máscara al Picudo, pero cuando siguió su naturaleza y se fue al lado oscuro, surgieron los Perros del Mal, las cabelleras de Universo 2000, Máscara Año 2000, Cien Caras y del Cibernético, entre otros triunfos, pero, sobre todo, la gente lo odió y lo quiso siendo de los mejores rudos, duela a quien le duela.
Si El Hijo del Vikingo necesita más, está Alberto, El Patrón, quien inició como técnico y como Dos Caras Jr. donde su personaje fue muy bueno y, pese a que por voluntad propia se quitó su máscara, cambió de bando y simplemente se fue para arriba y hoy es un gladiador muy potente, que desafortunadamente, está en un reallity que lo aleja de la lucha libre.
Un caso más, está Eddie Guerrero, que su carrera arrancó en el bando de la virtud, sólo y también al lado de sus hermanos, pero cuando se cambió al lado rudo, con los gringos locos, reafirmó lo bueno que era y que fue en México como en la WWE.
Quieren algo más, pues está Blue Demon Jr., pues el Hijo del Demonio Azul, estaba en el bando técnico y la verdad, sí era un buen científico, así como lo era su padre, pero cuando prendió a la gente fue cuando le hizo honor a su nombre y fue un auténtico hijo del Diablo y acabó con varios rivales.
Uno más es el Cibernético, quien en sus inicios fue un técnico de medio pelo, pero a su llegada a la Triple A y cuando decidió barrer el ring con La Parka, que en paz descanse, se convirtió en uno de esos luchadores odiados y hoy ya es un consagrado.
Así que, Hijo del Vikingo, si no cambias de bando en este momento, tu carrera se podría ir a pique, pero si das ese cambio, tu nombre podría aparecer con letras de oro en los anales de la historia de la lucha, y no te estoy exagerando
GRACIAS POR TODO
Ahora que hablamos de rudos, no quiero terminar esta columna sin agradecerle a Fuerza Guerrera por más de 50 años de emociones, enojos, pasión y locura en el ring. Gracias por darle sus palizas a Octagón, Al Hijo del Santo, Tinieblas Jr. Negro Casas, Atlantis, Dr. Wagner, Místico, Rey Misterio, Ángel Azteca, El Gallo Tapado, El Pirata Morgan y a últimas fechas, La Park y hasta a Canek.
De manera personal, gracias señor, por esa sencillez, porque cuando yo le pedí una entrevista, jamás se negó, porque su trato con sus compañeros fue increíble y porque varios de los luchadores quedarán marcados por su sabiduría, sus enseñanza y por su llaves, lances, castigos y su cuerpo estará marcado por sus golpes. Por eso no me queda decir que muchas gracias, señor Fuerza Guerrera.
¿Será que El Hijo del Vikingo por fin se convencerá que el bando rudo es su destino o preferirá seguir con los técnicos, con el odio del público y con el riesgo de que su carrera se vaya a pique? Eso solo el tiempo lo dirá.
Ahora, me despido con la frase que me caracteriza, recuerden que la lucha no se crea ni se destruye, solo se transforma.






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