Amables amigos… Hace unas semanas dije que no me había gustado para nada el que el Consejo Mundial haya amontonado tres buenas batallas de apuesta en un triangular de parejas con final suicida, y cuando parecía que el CMLL no me podía desilusionar más en esa función, superó mis expectativas.
Resulta que el miércoles pasado, anunciaron de manera oficial que la batalla estelar será una lucha de máscara contra campeonato entre Místico y MJF, luchador de la AEW que se ha convertido en el Manny Pacquiao de la lucha, pues ha derrotado de manera consecutiva a Templario, a Averno y a Zandokan Jr,. En este momento, voy a hacer muy mal pensado y yo le pregunto a usted querido amigo, ¿De verdad creen que Místico va a despojarse de su máscara que tiene más de 20 años de portarla, sólo por un campeonato Semicompleto que, si le decimos al Último Guerrero, al Hechicero u otro peso completo que lo recupere, lo hace sin problemas?.
Además, una lucha de máscara contra campeonato no me suena nada atractiva, pues el que pierde el cinturón sólo se queda sin su campeonato, algo que le representaría únicamente perder una lucha más. Sin embargo, si fuera una lucha de máscara contra cabellera, seguro sería más emocionante por ver pelón al gladiador estadounidense.
Hay otra reflexión que quiero hacer. Últimamente en México, los cinturones no tienen el valor de antaño, pues hace cuatro décadas realmente los mejores luchadores de cada empresa enfrentaban a los campeones, que, a su vez, eran realmente los mejores de cada peso. En este momento, las empresas eligen de manera arbitraria a los retadores de los actuales campeones y muchas veces estos no tienen ningún mérito para tener ese orgullo. Después de exponer esto debo decir que la máscara de Místico es diez mil veces más valiosa que un cinturón Semicompleto del CMLL.
En lo único que sí le doy un punto al Consejo Mundial de lucha libre es que ver como Místico derrota al gringo será un buen golpe anímico para la gente que asista a la Arena México esa velada, ya que siempre nos gusta ver como un atleta mexa le da con todo a un extranjero y más si es gringo.
Aquí también cabe recordar que El Príncipe de Oro y Plata irá en contra de una estadística, pues de las tres batallas de apuesta anteriores entre un luchador mexicano y un extranjero de otra empresa gringa, los tres han caído. Cabe recordar que Juventud Guerrera perdió en 1998, en la función Súper Brawl, en una batalla de máscara vs. campeonato crucero ante Chris Jerico. El otro fue Psicosis, el 27 de septiembre de 1999, en un combate de máscara contra cabellera ante Billy Kidman. El último fue Rey Mysterio, quien cayó ante Kevin Nash y Scott Hall, también en 1999, y allí reveló su identidad.
No me gustó la Triplemanía
Ahora me toca decir algo de la tienda de enfrente. Primero hay que reconocer que el espectáculo tecnológico y de logística sí fue mejor gracias a la WWE. Pero las batallas dejaron mucho que desear. La peor de la función fue el campeonato femenil, pues Natalya, Faby Apache y Flammer no dieron espectáculo y según aficionados que estuvieron allí, la gente de la parte alta se entretuvo más mentándole la madre a los aficionados de la planta baja y viceversa. La lucha de los Garza contra Pagano y Psycho Clown fue bastante malita para ser extrema y de campeonato. Lo peor vino en la batalla del Niño Hamburguesa, Mr. Iguana y Lola Vice, ante The Judgmeant Day, pues Finn Bálor sacó un muñeco de ventrílocuo llamado Demonito para luchar contra el peluche del iguana de nombre La Yesca. Algo que ya denigra la lucha libre mexicana.
Lo que fue la batalla estelar estuvo entretenida a secas, ya que El Hijo del Vikingo retuvo su Megacampeonato, gracias a la intervención de AJ Styles. En una batalla donde medio elenco apareció para intervenir muy al estilo de Triple A-.
Lo único bueno para la empresa es que llevarán otra batalla por el Megacampeonato a Estados Unidos y allí sí se corone Dominik Mysterio, que, hasta ahora, sólo ha demostrado ser el más grande de los Mysterio por su estatura.
¿Será que la lucha de Místico contra MJF máscara contra campeonato será una gran batalla o igual de mala que la que tuvieron en el Grand Slam de la AEW? Y ¿La función de Words Collide de septiembre próximo tendrá un buen combate entre El Hijo del Vikingo y Domink Mysterio o tendremos otro igual de pésimo que el de Triplemanía? Eso solo el tiempo lo dirá.
Ahora, me despido con la frase que me caracteriza, recuerden que la lucha no se crea ni se destruye, solo se transforma.






Deja un comentario