El Hijo del Santo es sin duda alguna, uno de los pocos juniors que puso en alto el nombre que su padre, El Santo, el Enmascarado de Plata, hizo en el ring. El santito, como se le conoció en el inicio de su carrera, heredó las rivalidades que tuvo su progenitor y por ser hijo de la máxima leyenda de la lucha libre, todo mundo le quería propinar sus madrinas y por eso tuvo que defenderse y aceptar varios retos en lucha de apuesta. Así que, entre máscaras y cabelleras tuvo que salvar su preciada máscara en más de 60 ocasiones.
Ahora, que el próximo 6 de abril del 2025, se jugará la incógnita ante Fuerza Guerrera, muy probablemente ante LA Park y alguien más, en Campeones de la Lucha Libre haremos un recuento de las 19 batallas más representativas de máscara contra máscara que tuvo el plateado.
La primera de ellas se dio el 28 de julio de 1987, en el Toreo de Cuatro Caminos, cuando enfrentó al también joven Aristóteles, a quien derrotó en tres caídas con la llave de la casa, la de A Caballo, dando a conocer el rostro de Leonardo Araujo.
Solo cuatro meses más tarde, consiguió la tapa de Aristóteles II, quien en un relevo increíble hizo pareja con el plateado en una batalla en la arena Caletilla en Acapulco. Esa noche fue muy polémica, pues en el match por las tapas, el anunciador no le aclaró al público que esa batalla iba a ser a dos de tres caídas y la mayoría pensó que sería solo a una, por lo que al perder el Hijo del Santo el primer capítulo, la gente quería que se despojara de la máscara, pero como ambos luchadores sabían que era a tres, la dos siguientes fueron ganadas por el Enmascarado de Plata y se dio a conocer el rostro de Salomón Araujo, hermano de Aristóteles I.
El 31 de agosto de 1986, El Hijo del Santo estuvo a punto de llevarse un susto, pues se enfrentó en la Plaza Monumental de Monterrey al Espanto Jr. En una batalla sangrienta derrotó en tres caídas a su rival, y esa vez el encapuchado negro dijo llamarse Jesús Andrade Salas, quien después sería el primer Pentagón en Triple A.
Tres meses más tarde, un rival muy peligroso fue la siguiente víctima del Hijo de la Leyenda de Plata. En una batalla que se llevó a cabo en el Auditorio de Tijuana, Kato Kung Lee, uno de los integrantes de los Fantásticos, retó por las tapas al plateado, al que le puso una arrastrada en el ring, pero luego de máscaras rotas, sangre en los uniformes, no pudo con el Santo y esa tarde, en artemarcialista reveló que su nombre de pila era Johnny Lezcano Smith, nacido en Chiriquí, Panamá.
Los rivales le llovían al plateado, pues el 13 de noviembre de 1987, Silver King, un joven, heredero del Dr. Wagner, se aventó una vertiginosa enemistad deportiva con el Hijo del Santo y pensó que sería fácil vencerlo, pero pagó cara su osadía, debido a que, en el auditorio de Tijuana, mismo lugar donde le ganó a Kato Kung Lee, también desenmascaró a Silver King y ese día César González Barrón quedó con su rostro al aire.
Su siguiente víctima fue un luchador nacido en Torreón, su nombre de batalla era Príncipe Island, quien luego de tener una racha de triunfos, decidió retar al Hijo del Santo por las tapas, no sin antes de ganarle algunas batallas, pero la noche del 21 de noviembre de 1987, en la Arena Apatlaco, vio caer su máscara y se dio a conocer que ese gladiador se llamaba Adolfo Tapia Ibarra, quien hoy lucha como LA Park, y que el 6 de abril podría volver a exponer su tapa ante el Plateado.
En 1988 el Hijo del Santo se aventó un triplete de máscaras, pues en el lapso de cinco meses (agosto-diciembre) le quitó las incógnitas al León Chino (Albino Hernández), en Tijuana, al Cuchillo (Jaime Carrillo) en el Toreo de Cuatro Caminos y a Starman en Cancún. Tres máscaras de luchadores no con mucha fama que estaban hechos bajó la vieja escuela de llaveó y contra llaveó, además de que eran recios y golpeadores en el ring.
En 1989, El Hijo del Santo tuvo un cuadrangular de la muerte ante Fuerza Guerrera, Rocky Star y All Star. En la segunda fase de dicho cuadrangular, celebrada el 8 de diciembre, se enfrentó en mano a mano a All Star al que le quitó la máscara, pese a que también era luchador técnico. Esa noche en la Arena México, el plateado fue por primera vez abucheado y Star dijo llamarse Luis Téllez.
El año de 1991 quedó marcado como el día que el Hijo del Santo logró la misma hazaña que hizo su padre, pues en una lucha en la que estuvieron inmiscuidos Fuerza Guerrera y Octagón, el Plateado derrotó en un relevo increíble con final suicida a Black Shadow Jr., mejor conocido como Juan Salazar.
Su siguiente víctima fue El Guerrero del Futuro, quien era un rudo, que ya había sido un rival del Hijo del Santo en el Toreo de Cuatro Caminos. Esa noche en el Palacio de los Deportes, ambos gladiadores fueron los perdedores de la ruleta de la muerte y decidieron al perdedor de la incógnita en una caída, la cual el Hijo del Santo ganó y se dio a conocer el rostro de José Luis Feliciano, el 17 de julio de 1998.
Un año más tarde, El Hijo del Santo hizo pareja con su compadre, El Negro Casas, para enfrentar a La Bestia Salvaje y Scorpio Júnior, en una batalla de máscara y cabellera vs. máscara y cabellera. Tal vez es esta lucha donde el plateado estuvo muy cerca de perder la tapa, pero al final se llevaron el triunfo. La Bestia quedó como foco y el Scorpio reveló el nombre de Rafa Núñez.
En el Siglo XXI siguieron las rivalidades para el Hijo del Santo, en el palenque de Celaya, Guanajuato, destapó a uno de los diez mil clones del Huracán Ramírez, de quien no se tiene el registro de cómo se llamaba.
El 1 de marzo de 2001, en la Arena Naucalpan, el Hijo de la Leyenda de Plata enfrentó a un tozudo Doctor Cerebro, al que destapó en tres caídas y éste tuvo que dar a conocer el nombre de Alejandro Jiménez Cruz.
En otro encuentro que fue sumamente peligroso para el Santo, se dio el 9 de octubre de 2003, cuando enfrentó a La Súper Parka, en el Toreo de Tijuana. Después de tres grandes caídas, se llevó la tapa del huesudo, quien dijo llamarse Ramón Remo Banda Ibarra, quien también luchó con el nombre de El Volador.
Para el 2004, el Hijo del Cobarde sería la siguiente víctima. La batalla fue en el Poliforum Juan Gabriel, y tras una lucha muy sangrienta, el luchador fronterizo dejó su incógnita y se supo que el que estaba bajo esa máscara era Francisco Javier Delgado.
El 8 de diciembre en la función Todo X Todo, en el Toreo de Cuatro Caminos, El Hijo del Santo, Blue Demon Jr. y Pentagón Black, disputaron un triangular de máscaras, luego de una lesión de Súper Muñeco. El Hijo del Profe Manotas, dejó al plateado y al artemarcialista a jugarse las tapas, entonces, el Hijo del Santo ganó el duelo y José Mercado enseñó su rostro.
La última vez que El Plateado arriesgo su incógnita fue el 31 de marzo de 2012, en un triangular en el Gimnasio Juan de la Barrera ante los Compadres del Diablo, El Hijo del Solitario y El Àngel Blanco Jr., quien finalmente perdería la batalla y dijo llamarse David Vargas.
Ahora, el Hijo del Santo va por una máscara más este 6 de abril, cuando se vea las caras con Fuerza Guerrera, muy probablemente con LA Park y tal vez alguien más, en lo que podría ser su último trofeo en su carrera como luchador activo, o terminar su carrera sin su preciada máscara antes de su retiro.






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